Algo que aprendí en nuestro viaje express a Buenos Aires: Hay que estar en forma.
No estoy diciendo que hay que estar flaco, no, estoy diciendo en forma.
Y es que es realmente física, mental y espiritualmente muy agotador.
Los aviones, los trámites, las jornadas en capacitación. Salir a la calle, escuchar a las personas, sus historias y sus corazones, orar. Volver, dormir, compartir la mesa, viajar de vuelta, que te cobren equipaje, los asientos pequeños, la incomodidad, el dolor de cuello, etc, etc.


Puede ser muy agotador.
Así que, algo que aprendí es qué hay que estar en forma. Pero la más importante de las lecciones, es que vale toda la pena. 🤍














