
Empírica y científicamente comprobado. Lo que más temíamos era llegar a Alemania, específicamente 8 horas de nuestro destino final, y no saber que diablos hacer.
Bueno, eso se hace. Lo que se hace es preguntar. ✌🏽
Y así fue como luego de recoger nuestro equipaje, pudimos llegar a un paradero de micro que nos llevó a la estación de trenes, que nos llevó al andén correcto y que nos tiene viajando cómodamente con un paisaje maravilloso hacia Dresden, para combinar y movernos a Meissen.

Ahí deberían recogernos para llevarnos a la escuela.
¿No es bueno el Señor?
“Porque yo soy el Señor, tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: “No temas, yo te ayudaré”.”